Asistente de atención al cliente
Responde las preguntas frecuentes con tu información y pasa a una persona lo que necesita criterio.
Un asistente responde lo que ya sabes responder, clasifica y reparte el resto, y propone la respuesta al equipo con el contexto del cliente. Cada consulta tiene dueño y plazo, y cada conversación queda registrada.
Casos de uso
Estos son los casos con los que más solemos empezar en esta área. El tuyo puede ser otro: lo vemos en la primera conversación.
Responde las preguntas frecuentes con tu información y pasa a una persona lo que necesita criterio.
Cada correo o formulario se etiqueta por tipo y urgencia y llega a quien toca.
Propone la respuesta con el contexto del cliente. Tu equipo la revisa y la envía.
Abre, asigna y hace seguimiento de cada incidencia hasta cerrarla.
Tus clientes consultan pedidos, documentos y el estado de sus gestiones sin escribir.
Envía la encuesta en el momento justo y avisa cuando un cliente está a punto de irse.
Un único sitio con las respuestas correctas que el equipo y el asistente consultan.
Cómo empezamos
Escuchamos cómo trabajáis hoy y elegimos el caso de uso con más impacto.
Automatizamos, creamos el agente o la app que haga falta y lo conectamos a vuestras herramientas.
Cada persona aprende a trabajar con ello. Medimos el antes y el después con un indicador.
Otras áreas
Muchas empresas empiezan por un área y siguen por otra.
Preguntas frecuentes
Trabaja solo con la información que le damos y con reglas claras: qué responde, qué no y cuándo pasa a una persona. Cada conversación queda registrada y es revisable.
Lo definimos según dónde os escriben vuestros clientes. Empezamos por el canal con más volumen y ampliamos desde ahí.
No. Conectamos con lo que ya usáis. Si alguna herramienta os frena, te lo decimos y lo decides tú.